18 oct. 2011

.: Finde 005: Holanda (1ª Parte: Arnhem - Rotterdam) :.

Hola amig@s!
Este nuevo viaje fue también algo más de un finde, concretamente una semana. En principio iba a partir desde Sevilla hasta el aeropuerto de Eindhoven con Ryanair (30€) un jueves a las 6:30 de la mañana para llegar sobre las 9:30 a Holanda, teniendo la vuelta por 35€ con la misma compañía al jueves siguiente desde el aeropuerto de Weeze en Alemania a media tarde. Pero no fue así.

Me llamaron para atender unos asuntillos publicitarios en Madrid encontrándome con que me pisaba las fechas del viaje, así que empecé a darle vueltas a la cabeza para no perderlo, ya que llevaba un mes esperándolo. Como me pagaban viaje de ida y vuelta a Sevilla y una noche de hotel, propuse que me pagaran la ida, la noche de hotel, y la vuelta que fuera desde el aeropuerto de Madrid hacia Weeze, en Alemania, cosa que aceptaron sin problema y que fue la solución más acertada. Perdía jueves y viernes y llegaba por la noche, pero me quedaban días para disfrutar de Holanda.


El viaje empezó en la estación de Santa Justa en Sevilla, con un billete de ida en AVE que salió por 81´09€ y que en dos horas y media me llevaba a Madrid. En la estación cogí un taxi hacia el hotel Silken Torre Garden, un trayecto de media horita que costó 17´25€. Dejé las cosas en la habitación y como parte del guión que tenía que seguir me comí en el hotel un bocadillo de jamón serrano con patatas fritas (5€) y refresco. Subí de nuevo a la habitación y vi que todo era perfecto, era muy amplia, con buenas vistas (octava planta), todo muy nuevo, cuidado y limpio. Si tuviera que poner alguna pega se la pondría al televisor, que tenía ya sus añitos y la mayoría de cadenas se veían con nieve. Eso sí, había algo que lo compensaba de sobra: Wifi gratis! pero no del wifi con asterisco que dicen la mayoría de hoteles, sino un wifi totalmente gratis que se cogía bien en la mayoría del hotel. Estando en la habitación que, según pude saber había costado 94´06€, saqué las siguientes fotos:



Tras el almuerzo un minibús nos llevó hacia la sede de Microsoft en Madrid, lugar en el que pasamos la tarde de visita y haciendo cosillas. A media tarde volvimos al hotel en el que nos esperaba la cena. Se podían elegir varios platos dentro del menú que proponían, así que elegí de primero un risotto bastante bueno aunque poca cantidad, y de segundo huevos rotos con jamón que estuvieron bastante bien y en abundancia. El postre que elegí era una crema de queso y caramelo que resultó no tener sabor ni a queso ni a caramelo, pero bueno, no estaba mala (o más bien no sabía a nada). En mi caso estaba incluida la cena, pero vi en la carta que el menú salía por 10€.

Al día siguiente cuando bajé a desayunar vi que había un buen buffet del que me preparé un sandwich de jamón de york y queso, un minitazón de leche con cereales, un yogur y un par de minivasos (pequeñísimos) de zumo de naranja. Como se puede ver en la imagen no faltaba de nada, había hasta churros! un 10 para el desayuno.


Tras el desayuno nos desplazamos hasta la Librería-Cafetería "Tipos Infames", un lugar acogedor en el que se puede disfrutar de buen vino mientras elegimos un buen libro en su parte de tienda. Además, en la planta baja tiene una pequeña galería de arte. Los precios me parecieron bastante competitivos para ser un sitio tan único, aunque estuvimos tan liados trabajando por allí que solo me pude tomar una botella de agua. Pero volveré. He aquí unas imágenes del lugar:




Una vez acabada la jornada, fuimos a almorzar a un bar cercano llamado "El Saltón", en el que por 6€ pude disfrutar de un gran bocadillo de calamares con su Aquarius de limón correspondiente. Luego vino un tiempo de reposo, visitas, despedidas, etc hasta que me vi en la T-1 del aeropuerto de Barajas cogiendo el avión que me llevaría hasta el aeropuerto de Weeze.

Fueron casi 3 horas de vuelo que pasaron lentísimas, aunque al principio se me pasó volando porque al subir al avión me senté y caí dormido. Llevaba 30 minutos de retraso que fueron los que el avión estuvo parado en la pista mientras yo dormía. Me desperté justo un minuto antes de despegar y no volví a pegar ojo en todo el viaje.

Por culpa del retraso perdí el minibús que me tenía que llevar desde el aeropuerto de Weeze hasta la ciudad holandesa de Nijmegen, por lo que tuve que esperar una hora hasta que saliera el siguiente. Mientras tanto me comí en un bar del aeropuerto un bocadillo de lomo con lechuga, tomate y pepino, acompañado por un Nestea de medio litro, costando todo 6´80€. He de reconocer que aunque el bocadillo no era muy grande (cosas de los aeropuertos...), estaba riquísimo! 

Llegó la hora del minibús (16€) de las 00:30 y del trayecto de 45 minutos que me llevaría hasta Nijmegen, aunque apenas me di cuenta porque volví a dormirme. Allí me esperaba mi hermana que está haciendo la Erasmus y que había ido a recogerme con un amigo en su coche, ya que a esa hora no había otra forma de llegar a Arnhem, la ciudad a la que iba que se encuentra a 20km de Nijmegen (menos mal que me recogieron, hubiera sido toda una aventura recorrer  quién sabe de qué forma a las 2 de la noche esos 20km ;P)

Por la mañana del día siguiente ya teníamos plan turístico: visitar Rotterdam. Aunque el tiempo estaba regular nos aventuramos a ir en bici desde la residencia Honigkamp hasta la estación de tren Arnhem Centraal, un trayecto de 20 minutos en bicicleta que podía haber sido menos agradable si hubiera empezado a llover como hizo más tarde. Allí en la estación compramos por 50€ un ticket que servía para que dos personas pudieran coger todos los trenes que quisieran por Holanda a partir de las 9:00 de la mañana hasta que acabase el día (los findes sin límite horario), aunque nuestro plan se reducía a Rotterdam solamente.

Para llegar a Rotterdam hicimos un par de cambios de tren que no entendí porque estaba todo en holandés, pero supongo que si hubiera ido yo solo habría prestado más atención y ahora podría contarlo mejor, pero bueno, lo importante aquí es la visita a Rotterdam y que llegamos en hora y 45 minutos desde la estación de Arnhem. Hablando de estaciones, me llamó mucho la atención el hecho de que allí está tan implantada la cultura de la bicicleta que todas las escaleras de las estaciones tenían una especie de rampa para facilitar la subida de las bicicletas. Nunca había visto algo así.

En Rotterdam lo primero que sorprende son los edificios, de aspecto moderno y llamativo, que como se puede ver no pasan desapercibidos. Un ejemplo sería el de las casas cubo o Kubuswoning, diseñadas por Piet Blom en 1984 y que son una visita obligada en la ciudad:


Hay un vecino de las casas cubo que cansado de que la gente mirara su casa empezó a cobrar entrada para que la gente las visitara y pudiera ver como son por dentro. Yo no entré, pero según leí por internet eran casas normales pero con mucho espacio no habitable por el ángulo que forman los techos.


Seguimos paseando viendo los grandes canales que había por la ciudad:


Y llegamos al río Maas, que atraviesa Francia, Bélgica y los Países Bajos formando un delta común con el río Rin.  En ese momento estaba cayendo un buen chaparrón, aunque en un intervalo que se detuvo pudimos dar una vuelta por la orilla y, aparte de ver un Citröen Diane 6 (el primero que veo en persona), pudimos ver también el Puente Viejo y el Puente de Erasmo:



Tras el paseo buscamos un lugar donde comer pero no dábamos con nada abierto o decente, así que fuimos a lo conocido, el McDonald. Allí me pedí un McMenú BigMac por el que me cobraron 6€ y que me comí bastante rápido por el hambre que tenía de tanto andar. En ese McDonald me llevé dos sorpresas. La primera es que por usar el servicio había que pagarle a un hombre a la entrada 0´40€. Tras usar el servicio este hombre iba y lo limpiaba, dejándolo como si fuera nuevo. La otra sorpresa fue que había wifi gratis, aunque no se cogía bien desde algunos puntos, pero al menos lo tenían.

Tras el almuerzo había dejado de llover, así que seguimos paseando por la orilla de los canales de la ciudad en los que tomé algunas fotos:



Entre una cosa y otra salió un buen sol que nos permitió ver con más alegría la ciudad de Rotterdam, pasando por el World Trade Center, la Post Office, y por el Ayuntamiento o Stadhuis como se le llama allí, acabado en 1920 y restaurado en el 2000. Atravesamos un mercado que aunque se veía que estaba llegando a sus minutos finales, seguía rebosante de actividad. Eran impresionantes los quesos que allí se veían (y olían), recomiendo a quien visite Holanda que compre un poco de cada tipo, que hay variedad de sobra. En ese mercado no compramos ninguno pero me llevó mi hermana un par de días después a una tienda de quesos en la que probamos y compramos un par de variedades. No recuerdo los nombres porque estaban en holandés, pero ambos estaban riquísimos.


Al salir del mercado desembocamos en una gran plaza en la que estaba la iglesia gótica de Sint Laurenskerk (supongo que San Lauren), construída entre 1412 y 1436, y acabada con el aspecto actual sobre 1525:


Y tras la jornada llegó el momento de volver a casa para preparar la noche, aunque hacía tanto frío y llovía tanto que nos quedamos en la residencia de estudiantes con el resto, que tampoco salió por la que estaba cayendo.

El día siguiente fue un día de transición, sin mucho que hacer más que mirar la lluvia, ver series, ir al supermercado y poco más. Mejor reponer fuerzas para el lunes que haríamos un poco de turismo por Arnhem y para el miércoles que teníamos pensado ir a Amsterdam.

Llegó el lunes y salimos a dar una vuelta por Arnhem, viendo cerca de la residencia un grupo de cisnes al lado de uno de los canales que pasaban por allí. Fuimos al centro en bicicleta y al aparcarlas les pusimos en los asientos un artículo publicitario que nunca se me había ocurrido hasta dos días antes, un cubre asientos de plástico:


Empezamos a pasear por las calles del centro que estaban llenas de tiendas pero sin demasiada gente (supongo que allí aunque el tiempo sea casi siempre lluvioso también sentará mal ponerse chorreando), hasta que llegamos a una plaza grande en la que se encontraba un edificio muy llamativo conocido como La Place, aunque ni mi hermana ni yo supimos que era o había sido, y por más que he buscado no encuentro nada aparte de fotos. De hecho yo le hice una también al edificio:


Seguimos paseando y llegamos a una plaza en la que se encontraban las discotecas y bares de copas del centro. Me contó mi hermana que los jueves por la noche aquello se llena de estudiantes con sus correspondientes bicicletas, y que al no haber suficiente aparcamiento lo que hacen es encadenar las de todo el grupo por si quieren robar alguna que no puedan con tanto peso. Esta es la plaza en un momento tranquilo:


Cerca de allí estaba The Eusebius Cathedral, que se encontraba en obras, aunque no importaba que estuviera tapada para ver que su torre era bastante alta. He buscado una foto en la que se ve sin obras por si alguien tiene curiosidad de ver como es esta catedral que data del siglo XV. Se ve pinchando AQUÍ

Los siguientes días fueron de descanso y relax, ya que en la calle hacía bastante frío y llovía sin parar. Al final la visita a Amsterdam quedó para otra ocasión en la que el tiempo estuviera mejor, porque no es plan de ir a una ciudad de la que he oído hablar tan bien y encontrártela con las peores condiciones posibles. Lo más seguro es que así no la hubiésemos disfrutado en su totalidad, así que nos quedamos de compras por Arnhem sin ir demasiado lejos de la residencia.

La última noche un estudiante de la universidad que se encarga de proponer actividades a los erasmus organizó una comida en un kebab llamado Chico´s Place, en el que por 5€ pudimos disfrutar de un buen kebab acompañado de patatas fritas y refresco. El sitio estaba bastante bien, además tenían wifi gratis con la misma contraseña que el nombre de la red (la verdad es que no se si era gratis, yo probé a poner el mismo nombre como contraseña y funcionó;P). Como despedida, al finalizar la comida nos regalaron un mechero con su publicidad y un chupachups mientras nos grababan y nos echaban fotos de recuerdo. Estuvo bien la cenita.

Durante el camino hacia Chico´s Place pasamos por la fuente de los dictadores, en la que se encuentran estatuas de Luis XIV, Franco, Stalin y Hitler escupiéndose entre ellos. Es la obra de Fernando Sánchez Castillo. Como estaba anocheciendo no pude hacer una buena foto, así que aprovecho una que hizo mi hermana un tiempo antes:


Llegó el último día, a media mañana cogí la línea 7 del autobús que por 2€ me llevó hasta la parada llamada Transferium, en la que se encontraba el estadio del Vitesse de Arnhem, el equipo de la ciudad que juega en la primera división holandesa (Eredivisie). El estadio como se puede ver en las imágenes parecía un centro comercial más que un estadio:



En los alrededores del estadio había estrellas en el suelo que recordaban los grandes conciertos que allí se habían celebrado como, por ejemplo, Iron Maiden, Guns n´ Roses, Aerosmith, Prince, Madonna, U2, Bon Jovi, etc.


Allí cerca cogí el minibús que me llevaría hasta el aeropuerto de Weeze en Alemania en un trayecto de algo más de 1 hora que me costó 18€. Es conveniente hacer la reserva en la web con 24 horas de antelación, ya que en mi caso llegué un poco antes, el minibús llegó al poco de estar allí, confirmó que tenía reserva y se fue 20 minutos antes de la hora establecida.  De este minibús voy a destacar que me quité de en medio una araña que colgaba delante de mi cara, otra que paseaba por mi mano y otra que me subía por encima del tobillo. Seguramente lo dejan aparcado en un campo o algo así, que ya podrían tener cuidado porque en una hora tres arañas para mi gusto es bastante.

Al llegar al aeropuerto volví al mismo bar que cuando llegué y me pedí lo mismo, un bocadillo de  lomo con lechuga, tomate y pepino, acompañado por un Nestea de medio litro, costando todo 6´80€. Más tarde embarqué en el avión y partí dirección Sevilla sin retrasos ni incidencias. De hecho aterrizó en Sevilla 25 minutos antes de la hora prevista. 


Y hasta aquí llegó el viaje por tierras holandesas, la verdad es que me cundió poco porque me cogió mal tiempo, pero bueno, espero volver algún día, alquilar un cochecito y visitar Amsterdam, La Haya y Utrecht, que me quedaron pendientes. 

Es posible que hayáis notado la diferencia en la marca de las fotos, que al principio era http://100planes1finde.blogspot.com y al final era www.100planes1finde.com. Esto se debe a que mientras escribía este post compré el dominio, y ya que lo tenía pues empecé a estrenarlo poniéndolo en las fotos ;P

Espero que os haya gustado este plan, un saludo!!

3 comentarios:

Como ganar dinero dijo...

JA por 6 Euro, no mi amigo eso era hace un par de años atrás hoy un bocadillo de calamar te sale mas de 16 Euros

Martinez Dario dijo...

puede que el país este en crisis pero tu estas equivocado no subió tanto los precios y eso depende de la temporada como cualquier país del mundo

FindeMan dijo...

Bueno, yo me limito a contar al detalle lo que me cuestan las cosas, si a ti no te parecen caras algunas cosas.... cuestión de economías ;)

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